¿Cuánto te pagaron por renunciar a tus sueños?

Tengo el honor de presentar este gran vídeo motivacional que viene de la mano de George Clooney. Se trata de un fragmento de la película “Up in the Air”, estrenada en 2009 y dirigida por Jason Reitman. Fue nominada a 6 premios Oscar y, tras su estreno, su temática creó algo de controversia.

En la película Ryan Bringhman (George Clooney) es el mejor trabajador de una empresa que a su vez es contratada por otras para que se encarguen de despedir a sus trabajadores. El argumento va totalmente en consonancia con el ambiente laboral que se respira actualmente con respecto a la crisi por Covid19, un elevado número de trabajadores son despedidos y pasan a engrosar las listas del paro. Éstos exponen sus problemas personales haciendo alusión a que no van a poder pagar la hipoteca, algunos amenazan con suicidarse, etc…

Gracias a la compañera de trabajo de Ryan, implantan un nuevo método de despidos, que consiste en buscar el lado positivo y reconfortar a la persona para que vea como una oportunidad este cambio en su vida. Una oportunidad para dedicarse a lo que verdaderamente le gusta y que renunció a ello simplemente por un trabajo que le pagaban más pero en el que no se sentía realizado. Así, la compañera de Ryan basará su intento por hacer sentir bien al recientemente despedido trabajador con datos estadísticos y palabras de manual; mientras que, por otro lado, Ryan, intentará destacar el lado positivo de las cosas desde un punto de vista distinto, haciendo alusión a sus cualidades personales.

Y es que, es así como todos deberíamos afrontar las malas noticias, ya sean laborales o de cualquier otro tipo; hay que intentar buscar la parte positiva, aferrarse a ella y desarrollarla. Tenemos que luchar por nuestros sueños y dedicarnos verdaderamente a hacer aquello que nos gusta.

¿Qué es lo que te gusta hacer? ¡A mi me encanta hacer Redes de Mercadeo!

¡A continuación te dejo el vídeo!

La vida es demasiado corta, ¿porqué desperdiciarla haciendo aquello que no nos hace felices? El dinero no da la felicidad…

Deseas obtener ayuda de un mentor para perseguir tus sueños?

Trabajo desde casa y ciberseguridad

enriquedans.com

El cambio en los hábitos de trabajo desencadenado por la pandemia de coronavirus está llevando a que muchas compañías que, en la práctica, no estaban preparadas para ello, se hayan visto obligadas a aceptarlo por necesidad, con todo lo que ello conlleva.

Por un lado, compañías anticuadas, generalmente obsesionadas con el presentismo, que nunca se preocuparon por hacer seguras unas conexiones desde el exterior porque jamás concibieron que sus empleados trabajasen desde ningún sitio que no fuese la sede de la compañía, y que se encuentran ahora con una total ausencia de protocolos, prácticas y herramientas para ofrecer canales mínimamente seguros para su información, que las convierten en completamente vulnerables.

Por otro, compañías con directores de seguridad rayanos en lo paranoico, con prácticas que nunca estuvieron pensadas para posibilitar el trabajo en remoto, y que, al intentarlo en función del nuevo contexto creado por la pandemia, se encuentran con que sus políticas prácticamente impiden que sus empleados se conecten a sus sistemas.

Sea por exceso o por defecto, la cuestión es que todo indica que la pandemia va a redefinir en muchos sentidos la forma en la que se trabaja en muchas compañías, provocando que muchas de las prácticas que en muchas empresas se comenzaron a imponer debido a las medidas de seguridad necesarias para combatir la expansión de la pandemia alcancen un cierto nivel de consolidación.

Esto nos lleva a una eterna pregunta: ¿cuáles deberían ser las características de un responsable corporativo de seguridad? La primera cuestión es evidente: dado que hablamos de un entorno en constante cambio, debe tener un nivel de actualización elevadísimo, permanente, que le permita conocer la gran mayoría de las amenazas y las herramientas que un eventual atacante podría utilizar, unido a un nivel de competencia técnica que le posibilite entender esas amenazas y hacer frente a ellas. Hasta aquí, los requisitos imprescindibles del puesto, y es importante subrayar lo de «imprescindibles», precisamente porque muchos que están en ese puesto, desgraciadamente, no los tienen.

Pero como todo puesto, además, de unos requisitos imprescindibles, tiene otros «deseables», con una frontera entre unos y otros que tiende a resultar más bien difusa. Y aquí entran una serie de criterios que tienen mucho más que ver con lo psicológico que con lo técnico, pero que como bien saben los buenos expertos en seguridad, pueden llegar a ser imprescindibles: aquí, además de hablar de la tan traída y llevada ingeniería social, tenemos que mencionar una característica fundamental, llamada empatía. La empatía se define como «la capacidad de percibir, compartir y/o inferir los sentimientos, pensamientos y emociones de los demás», y en un ámbito como el de la ciberseguridad, resulta completamente fundamental.

Pensar en un responsable de ciberseguridad como en una persona que se limita a dicta normas e implantar herramientas sin más es completamente absurdo. Conocer a las personas cuya actividad tienes que supervisar es fundamental, y puede evitar sentimientos de frustración, sobre todo en un momento en que conviven en la sociedad personas completamente ignorantes en este ámbito con otras que poseen niveles de información razonablemente elevados. La regla de oro es clara: si crees que tu trabajo se mide únicamente por la ausencia de intrusiones o problemas de seguridad, te equivocas: cada vez que una de las personas a tu cargo se encuentra en una situación de no poder acceder a información imprescindible para su trabajo, es que has hecho algo mal. El pensamiento que apunta a que la única responsabilidad de un director de seguridad es impedir violaciones de la misma es enormemente simplista, porque para eso, bastaría con cerrar a cal y canto toda la información dejando fuera a todo el mundo incluidos los que legítimamente necesitan acceder a ella, algo que resultaría obviamente absurdo.

La seguridad se expresa de muchas maneras. Si pretendes obligar a que tus empleados memoricen contraseñas cada vez más largas y complejas que además les obligas a cambiar cada tres meses en lugar de enseñarles a utilizar un gestor de contraseñas, te encontrarás con que, lógicamente, se las apuntan en un post-it y las pegan en el lugar donde las necesitan habitualmente. Si implantas un sistema de doble factor y no formas adecuadamente a las personas en su uso, seguramente provocarás situaciones rayanas en lo ridículo. Si no tienes en cuenta el impacto de cambiar las prácticas habituales de las personas que trabajan contigo, es posible que dejes sin acceso a quienes no deberías dejar fuera, con lo que ello conlleva de frustración o de pérdida de productividad.

La ciberseguridad va mucho más allá de simplemente evitar que alguien acceda a donde no debería acceder: también es importantísimo que el que debería poder acceder, pueda de hecho hacerlo sin tener que dar saltos sobre un solo pie mientras recita un mantra indescifrable. Si en un contexto excepcional como el actual te encuentras con una oleada de protestas de tus empleados que afirman que los protocolos de seguridad de tu compañía les impiden hacer su trabajo con normalidad, no lo dudes: por mucho que no hayas tenido intrusiones ni incidentes importantes últimamente, probablemente tienes al responsable de seguridad equivocado.

Cuando la crisis viene bien: las empresas de teletrabajo en auge

Mientras la economía se hunde por la crisis del coronavirus, las empresas de teletrabajo hacen el ‘agosto’

Javier Gil, trabajador en una consultora tecnológica de Zamora, es uno de tantos de miles de empleados que se ha visto afectado por la crisis del coronavirus de alguna u otra manera. Él y la compañía en la que trabaja; donde se han visto obligados a implantar “por primera vez el teletrabajo y de manera excepcional siguiendo los consejos del Ministerio de Sanidad”, explica.

Esta crisis es la prueba de fuego para miles de pequeñas y medianas empresas –el grueso del tejido productivo en el país– que, pese a las peticiones del sector y de sus propios empleados durante ya largo tiempo, han evitado implantar sistemas de trabajo a distancia de forma escalonada.

De hecho, las cifras siempre han estado en contra. España se encuentra a la cola de los países de la Unión Europea en lo que a implantación del teletrabajo se refiere. Un 4,3% de los empleados accede a esta modalidad de forma recurrente según datos del Eurostat; un 7,9% a finales de 2019 según un último estudio de Adecco como récord histórico y puntual. Esto supone que solo 800.000 trabajadores operaban antes de la crisis pandémica desde su casa al menos una vez por semana. Ahora, y por una cuestión coyuntural, estos datos escalarán durante al menos dos semanas.

Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad llegaron junto a los primeros contagios en las grandes ciudades de España; con ellos, las dudas, el caos y la huida en masa de empleados a sus hogares ordenador en mano; otros, empleados en sectores de imposible implantación, se preguntan por el futuro de su puesto de trabajo.

En cualquier caso, los que, de momento, no registraron contagios ya estaban planeando el inicio de la actividad en el hogar a partir del lunes 16 de marzo, si no antes. De hecho, ya son varias las operadoras que han regalado más datos a los contratos de fibra para soportar el incremento de la actividad en los hogares. Otros siguen a la espera de ver la evolución del virus en sus respectivas comunidades y de los círculos de decisión de sus compañías.

Como tantos otros, Javier alega que, de momento, “la información aportada por su empresa es escasa”

Pero la sensación es la misma. Como tantos otros, Javier alega que, de momento, “la información aportada por su empresa es escasa”. Una cuestión que no solo afecta a la pequeña y mediana empresa: según ha podido saber Hipertextual empleados de grandes compañías como Airbus, Prisa o El Corte Inglés han sufrido las mismas idas y venidas, caos y desconocimiento del estado de la situación desde hace días. Pese a sus dimensiones, el miedo a la poca disponibilidad de ordenadores portátiles y el miedo a las filtraciones de datos –como ya le pasase al Grupo Prisa en la Cadena Ser– siguen muy al día.

Y no es de extrañar, la experiencia general hasta la fecha ha sido nula: “Entre los trabajadores existe un poco de desconcierto en estos momentos, en parte por no tener claro que exista una organización previa que lo permita, así como por el desconocimiento y la rutina de tener todo tipo de respuestas e infraestructuras al alcance en la propia oficina”. Protocolos y sistemas de gestión externos enfocados a un trabajo a distancia más allá de herramientas como Zoom o Skype.

Los ganadores del momento

Mientras las compañías, principalmente del sector turístico y servicios, estudian las ya más que seguras pérdidas que estos meses de parón tendrá para las cuentas anuales, otras llevan semanas registrando un pico de trabajo muy por encima de lo que estás acostumbradas.

Son precisamente las compañías dedicadas al trabajo de forma remota las que más negocio están registrando en este momento. Un sector que, hasta la fecha, si bien aprovechaba un creciente interés por los nuevos modelos de empresa seguía en un discreto segundo plano.

“En España ni hay cultura ni se ha puesto mucho interés en el teletrabajo. Asusta mucho porque hay desconfianza en los empleados por si no cumplen o no van a ser productivos”, explica Silvia Martínez de Sesame Time, compañía dedicada a la implantación de soluciones para el teletrabajo. Una posición que comparte Pedro Martínez desde otra empresa del sector, Aruba; donde añaden que “quizá España ha estado viviendo más bajo la cultura del presencialismo enfocado en cuestiones muy diferentes a las de productividad y trabajo por objetivos”. Es, ante todo, una cuestión de confianza en el empleado y mejora de las tareas de gestión.

Ahora, ambas compañías están registrando un pico de peticiones por parte de cientos de compañías con las que, sin la crisis del coronavirus, no habrían tenido ninguna posibilidad. Es, después de todo y según explica Pedro, “una situación que ha forzado a muchas empresas que han tenido que improvisar”.

No es un problema de tecnología, eso lleva ya años desarrollado, lo que viene ahora es la prueba de fuego de la confianza en los empleados

Pero de la necesidad y de la improvisación de unos, al beneficio de otros. “Desde el jueves, los registros se han triplicado”, explican desde Sesame Time, esto les ha supuesto pasar de los 3.100 clientes a los 3.300 en apenas unas jornadas. En menos de una semana han hecho el trabajo de meses o, incluso de todo el año. Y no solo de los que no cuentan con ningún sistema, también de los que necesitan ampliar sus plataformas para dar cobertura a más equipos en remoto. Una situación similar a la de Aruba. “La última semana hemos notado un crecimiento muy grande”, explican, “si antes teníamos 3 o 4 consultas al mes, ahora las hemos multiplicado por 6 en solo una semana”.

Y lo más importante en este momento, pregunta que hacen todos, es por el tiempo de implantación. Tanto Aruba como Sesame Time responden las mismas inquietudes por parte de los posibles clientes. La urgencia es máxima y las soluciones deben ser rápidas y, lo más importante, sencillas. “Las empresas quieren que el proceso sea lo menos disruptivo posible para que no se vea afectada la productividad y el cambio sea rápido”, explica Pedro.

En este contexto todos añaden la misma coletilla: no es un problema de tecnología, eso lleva ya años desarrollado, lo que viene ahora es la prueba de fuego de la confianza en los empleados. Ambas compañías esperan, asumiendo la gravedad coyuntural, que esta mala época sirva para mejorar las cifras de teletrabajo a futuro. “Está feo, pero es una oportunidad para nosotros”, comentan desde Sesame Time, “creo y espero que esta crisis sirva para trabajar de otra manera”.

Especialmente con la llegada de las nuevas generaciones que, entre otras cosas, ya exigen estos sistemas. “Esto va a remover la conciencia de muchas empresas y se van a dar cuenta de que funciona”, culmina Pedro.

Como lograr el exito en Redes de Mercadeo

Después de casi nueve años de estar desarrollando redes de mercadeo me gustaria compartir con ustede algunas ideas que puedes poner en práctica, ya que considero que son esenciales para lograr cualquier meta.

Aunque muchas de estas ideas no son mias exclusivamente, pero comparto con los que he escuchado compartirlas y son adaptables a cualquier negocio de la industria, pero estos consejos están especialmente centrados en aquellos que quieran tener éxito en su compañía.

A continuacion les presento diez ideas para mejorar el rendimiento en redes de mercadeo:

1. Trabajar muy cerca dela empresa y las herramientas que ofrece.

Hoy más que nunca es imprescindible trabajar cerca de la empresa para no perder el rumbo. Usa la información actualizada de las promociones, incentivos, lanzamientos y estadísticas que tu compañia tiene para ti, que en muchas ocasiones no aprovechamos del todo. Las estadísticas confirman que quienes están conectados al sistema desarrollado por la empresa, generan casi 300% más de facturación en promedio que quienes no lo están”.

2. Desarrollo.

Debemos dominar las habilidades básicas para construir el negocio y eso se aprende de evento en evento, mas lectura de libros y escuchar audios; participar en los entrenamientos virtuales y presenciales. Es importante todo lo que puedas aprender de tu mentor o tu patrocinador, pero también de tantos líderes como puedas. Domina las bases y luego construye desde tu propia perspectiva.

3. Planificar y organizar.

Divide la meta grande en pequeñas porciones que representen las metas mensuales y dales el seguimiento que requieren. Busca siempre el balance entre frontalidad y profundidad. Los Bonos de Inicio son fundamentales para cualquier arranque. Tratar de llegar a los altos rangos de tu compañia no puede ser una única meta abstracta. Tienes que trabajar en conceptos más específicos y que sean divisibles. Pasos, números, logros. Todo debe ser cuantificable, y fácil de seguir y de comprobar.

4. Construir relaciones humanas y alimentarlas.

Tus downlines no están ahí para cumplir tus sueños. Tienes que convertirte en un servidos y estar ahí para cumplir sus sueños y guiarlos hacia ellos. Sirve a los demás; conviértete en su amigo y quiérelos sinceramente. Lo más importante es que no debes crear la relación sólo como una manera de acumular downlines, sino conectar con personas que se pueden beneficiar de lo que tienes para ofrecerles, personas con las que tienes algo en común y con las que vas a querer trabajar codo con codo. Esta parte es fundamentar no sólo entenderla, sino sentirla de todo corazón.

5. Aprovechar las nuevas tecnologías.

Usa la tecnología para ser más eficiente en menos tiempo. Aprovecha todos los recursos tecnológicos y de comunicación como Facebook y teléfonos inteligentes, así como las aplicaciones que desarrolle tu empresa. Vivimos una época casi mágica en la que tenemos el privilegio de que las comunicaciones son instantáneas. Puedes trabajar desde un país y hablar con 5 o 10 más simultáneamente gracias a internet. Esa es también una ventaja tanto para aquellos que quieren llegar a las personas de forma inmediata, comunicarse con su equipo o hacer entrenamientos, como para aquellos que están aprendiendo. Hay que saber usar internet y no distraerse con él, sino sacarle todo el partido. Mirar conferencias, usar las herramientas de la compañía o del equipo. Se puede hacer casi todo hoy con un poco de enfoque.

6. Compartir y ofrecer, no vender.

Yo comparto la oportunidad más como una conversacion simple que como una sesión de convencimiento. Es un planteamiento adulto que respeta la libertad de decisión de todas las personas. Yo busco líderes que quieran mejorar su situación económica, y lo han conseguido, no tanto personas a las que tenía que convencer. Eso es lo que yo enseño también a mi equipo, a valorar las necesidades que podemos cumplir con la oportunidad, a ofrecer, dar espacio a la otra persona para decidir si realmente le interesa la oferta… No podemos querer en nuestros equipos a personas que no estén convencidas con el proyecto, no es bueno para ninguna de las partes.

7. No subestimar el esfuerzo.

Hay que contactar e invitar al negocio a un número más alto que el que tú piensas que necesitas y hacerlo de manera constante. Hay que hacer muchas más presentaciones de las que crees que tendrás que hacer. En definitiva, tendrás que trabajar mucho más de lo que crees que tendrás que hacer. Si quieres llegar a los niveles altos en este negocio, hay que tratarlo como todo un profesional. Por eso es también un error tratar de invitar diciendo que es un negocio fácil. No lo es.  Si fuera fácil todo el mundo lo haría. Tienes que saberlo desde el primer día y estar decidido a afrontar el esfuerzo que es necesario.

8. Tener clara la razón por la que quieres alcanzar algún nivel importante.

Emociónate hasta las entrañas con ello y nútrete constantemente para tener fuerzas siempre de seguir adelante. Si quieres convertirte en un profesional y ganar en grande, no puedes estar esperando a que alguien más te motive o que te desanimes porque alguien no desea unirse a tu equipo. Tú debes tener clara tu motivación todos los días, que no venga de un tercero. Recuerda cada día por qué elegiste el Network Marketing, cuál es tu razón..

9. Utilizar la fuerza de un tercero.

Apaláncate con los eventos que organiza tu línea de patrocinio y lleva a tus prospectos y socios. Tu gente escuchará más las recomendaciones de alguien que ya tiene resultados. El que mas promueve, es el que gana más. Eventualmente, serán tus propios resultados los que hablen por sí solos y no necesitarás el refuerzo de nadie. Tus resultados son siempre la mejor presentación.

10. Facturar consistentemente.

No podemos llegar a Diamante con promesas o buenas intenciones. Hablo de cumplir sencillamente aquello que a principios de mes nos comprometimos con nosotros mismos y con nuestros equipos, sea cual sea esa meta. Para esto, no hay mejor táctica que la de la consistencia diaria. Haz algo por tu negocio cada día. Cuánto más puedas hacer, mejor, pero es preferible dividirte una meta a lo largo de un mes que quedarte esperando a que las cosas sucedan y trabajar mucho unos pocos días del mes. La consistencia es lo que realmente te da el éxito a ti y a tu equipo.

Considero que el presente y futuro de las redes de mercadeo se encuentran en la construcción de comunidades empresariales productivas, donde se respete la libertad personal, pero, sobre todo, donde se construyan relaciones humanas de amistad que lleven al equipo a lograr todos sus sueños.

La unidad del equipo es una de las cosas más maravillosas del Network Marketing. Es un negocio que une a las personas y las empuja a ser mejores cada día por sí mismas y por aquellos que los rodean.

Confieso que hay muchas razones por las que el Network Marketing es importante para mí y por las que entiendo que es la mejor opción que pueda escoger cualquier persona. Se trata sobre todo de la libertad que da, y es un negocio que constantemente te hace crecer en lo que sabes y en lo que puedes hacer. No importa si sólo quieres ser distribuidor o si vas buscando posicionarte en altos rangos, siempre te lleva a querer mejorar en lo que haces y cómo lo haces.

No sólo lo es para aquel que busque el éxito, sino por lo que significa. Por su visión de futuro y por el impacto que ya tiene en la economía y la educación de las personas. Cuando conocí las redes de mercadeo no las entendía muy bien. Ahora me alegro de haber tomado la decisión que tomé, porque me ha permitido hacer grandes cosas, pero sobre todo por la satisfacción de estar llevando algo que es más que un producto, que es una herramienta, a la vida de muchas personas.

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4 palabras de gran alcance que hacen la vida valga la pena

4 palabras de gran alcance que hacen la vida valga la pena, segun Jim Rohn 

Intenta usar estas cuatro palabras y veras un verdadero cambio en tu vida

“Sin duda has oído la frase, un músculo que nunca se haya estirado no crece.”

El gran desafío que enfrentamos es cómo llegar a ser todo lo que podemos ser.  Esa es la razón por la que el difunto Jim Rohn a menudo decía: “Puedes tener más porque puedes ser más, y a menos que cambies como eres, siempre tendrás lo que tienes”.

Y tiene razón. Usted sabe lo bien que se siente maximizar su propio potencial y estirarse hasta el límite. En este extracto de una presentación del 2001 de Jim Rohn a miles de personas, el líder de pensamiento motivacional comparte cuatro palabras poderosas que pueden hacer valer la vida:

1. La vida vale la pena si APRENDES.

Tienes que tener que aprender a existir, y dejar el éxito a un lado. Lo que no sabes te hará daño. Así que tienes que aprender de tus propias experiencias, negativas o positivas. Aprendemos a hacerlo bien, primero haciendo a veces las cosas mal, lo llamamos positivo-negativo.

También aprendemos de las experiencias de otras personas, tanto positivas como negativas. Siempre he dicho que es demasiado malo que los fracasados no dan seminarios. Obviamente, no queremos pagarles por lo que no suelen dar en seminarios. Pero esa información sería muy valiosa: aprenderíamos cómo alguien que lo tenía todo lo arruinó. Aprender de las aventuras y los errores de otras personas es información valiosa porque podemos aprender qué no hacer sin el dolor de haber intentado y fallado nosotros mismos.

Aprendemos de lo que vemos, así que presta atención. Aprendemos de lo que oímos, así que sé un buen oyente. (Ahora, sugiero que debes ser un oyente selectivo, no sólo deje que cualquier persona le caiga encima con un balde de cosas negativas.) Aprendemos de lo que leemos, tienes que abrir un libro (o dos o tres). Aprender de las conferencias. Aprende de las canciones. Aprende de los sermones. Aprende de conversaciones con personas que se preocupan. Siempre sigue aprendiendo.

Aprender es el comienzo de la riqueza. El aprendizaje es el comienzo de la salud. El aprendizaje es el comienzo de la espiritualidad. La búsqueda y el aprendizaje es donde comienza el proceso milagroso.

2. La vida vale la pena si lo INTENTAS.

No puedes solamente aprender. Ahora tienes que probar algo para ver si puedes hacerlo. Trate de hacer la diferencia. Trate de tener algún progreso. Trate de aprender una nueva habilidad, o un nuevo deporte. No significa que puedas hacer de todo, pero hay muchas cosas que puedes hacer, si lo intentas. ¿Por qué no todo? Prueba lo mejor posible. Déle todo el esfuerzo.

¿Cuánto tiempo debes intentar? Hasta…

3. La vida vale la pena si PERMANECES.

Tienes que permanecer desde la primavera hasta la cosecha. Qué significa eso? Si usted se ha inscrito en algo lo ha hecho por el día o para el juego o para el proyecto, mírese a través de el. A veces viene la calamidad y entonces recoges todo, y ese es el final. Pero no terminen a medio camino. Tal vez en el siguiente proyecto pase, pero en este caso, si se inscribió, quédese hasta que haya terminado -y siempre dejelo mejor de lo que lo encontró.

Algunas personas plantan en la primavera y se van en el verano. Si te has inscrito para una temporada, ver a través de ella hasta el final. No tienes que quedarte para siempre, pero al menos quédate hasta que lo veas florecer.

4. La vida vale la pena si haces que te IMPORTE.

Si no te importa en absoluto, obtendrás algunos resultados. Si te importa lo suficiente, puedes obtener resultados increíbles. Has que te importe lo suficiente para hacer la diferencia. Has que te importe lo suficiente para demostrarle a alguien. Has que te importe lo suficiente para iniciar una nueva empresa. Has que te importe lo suficiente para cambiarlo todo. Has que te importe lo suficiente para ser el mayor productor. Has que te importe lo suficiente para establecer algunos records. Has que te importe lo suficiente para ganar.

Cuanto más te importa, más fuerte puedes ser.

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